El presidente Paz anunció que se rebajará el sueldo a la mitad. Bueno él y sus ministros. En su tono se notaba que lo decía como si se tratara de un gran sacrificio, pero… a estas alturas ya sabemos cómo funciona el gobierno, mucho discurso y muy poca sustancia. Porque la terrible crisis que vivimos no creo que se resuelva con un recorte casi simbólico, pues ni siquiera alcanza a los altos cargos del Legislativo ni a sus privilegiados funcionarios. Hasta un diputado dijo “así nosotros no ganemos sueldo, eso no va a arreglar el estómago de la gente”. Y la verdad tiene razón. El problema no es cuánto ganan, aunque fue su promesa de campaña, el problema es que no saben gobernar.
El gobierno lleva varias semanas dando excusas para justificar su inoperancia y satanizar a los que protestan, es su principal bandera. Pero lo hacen tan selectivamente que deja mucho que desear. Lo peor es que su comunicación es malísima, no logran informar bien nada, la ministra de Salud difundió el caso de Jhelly Villanueva usando imágenes de bloqueadores de El Alto, cuando el bloqueo que la retrasó estaba en Caranavi, ¿eso no es acaso manipulación de la información? Y lo hacen cada que pueden. Pero cuando tienen que señalar sus propias responsabilidades, se lavan las manos y siempre es culpa de alguien más, generalmente alguien del Chapare.
Creo que olvidaron que las leyes deben obedecer al pueblo, no a sus propios intereses de gobierno. El actual ejecutivo tiene todo el poder que pudo autodelegarse, pero parece que ni así es capaz de manejar esta crisis, lo peor es que cada vez que hacen algo profundizan el conflicto o generan uno nuevo. Es como ese técnico inexperto al que le mandas a solucionar un problema y retorna con dos problemas. Solo son eficaces para aprobar normas que dan beneficios a ciertas élites o que restringen derechos. También se están convirtiendo en expertos para lanzar cortinas de humo, que luego nadie cree, la rebaja de sueldos o los perdonazos son eso, cortinas de humo o intentos de recuperar algo de credibilidad.
De seguir en este camino tan poco analítico, el descontento solo crecerá. No entiendo qué parte de la frase “la gente no come discursos” no entienden. La gente come comida, y esa comida cada día cuesta más cara o ya no hay. Y mientras tanto, siguen maquillando el desastre y no resuelven nada. Ahi algún despistado dirá “es culpa de los bloqueadores”, pero es fácil deducir quien debe resolver esos conflictos, el gobierno.
En todo caso ¿No será momento de cumplir las promesas realizadas en campaña? ¿No será momento de gobernar para quienes le dieron la victoria, en vez de gobernar para sus amigos empresarios?